
La última carta jugué,
y del otro lado fue el as.
Que determinó que perdí la partida
y moriré.
Ruleta que decidirá
si es cielo o infierno el final.
Dijimos, "Juguemos al Rojo" y allí se escuchó:
"Negro el 22".
No es así,
No es cuestión de suerte.
No, no.
Corazón,
No es cuestión de suerte.
Esa noche me jugué
todo lo que...