
Después de la tormenta viene la calma, viene la paz.
Si a Cristo, de rodillas, tú se la pides, El te la da.
No importa que legiones del enemigo te hagan sufrir;
Si al nombre de mi Cristo, sagrado nombre, tendrán que huir.
La noche más oscura tiene su aurora, tiene su albor,
la vida más perdida tiene esperanza del Salvador.
No importa que...