
Cuán grata en los oídos
Del triste pecador,
La voz de Cristo suena,
Su amante Salvador
Ven, alma trabajada
De dudas y temor,
Descarga en Mí tus culpas,
Tu angustia y tu dolor.
CORO
Ven, sí, ven a mi
Ven, si; ven a mi
Alma atribulada
Ven, sí; ven a mi
¿ Deseas un amigo
Eternamente fiel,
Apoyo en tus flaquezas,
Fuente de todo bien?
Acude,...