
El no tenia que hacerlo, mas sin embargo lo hizoLo escupieron, lo golpearon, lo tiraron en el pisoLo abofetearon, maltrataron y lo azotaronSu piel desgarrada y su rostro bien desfiguradoY allí estaba yo con el látigo en la manoY allí estabas tú atravesando su costadoY allí estaba yo martillando clavo en sus manosPorque fuimos tú y yo quienes...