
Mis manos sostienen a mis sueños a salvo,
apretándolos tan fuerte, ninguno ha caído.
Tantos años les he dado forma,
reflejando mi corazón, mostrando quién soy.
Ahora tú me pides que muestre
lo que sostengo tan fuertemente,
no puedo abrir mis manos, no los puedo dejar ir,
¿Acaso importa? ¿Debo mostrarte? ¿No me puedes dejar ir?
Ríndete,...