
Desde tu eternal mansión
Mira, ¡oh Dios! a los esposos
Que hoy, en ferviente oración,
Vienen a pedir gozosos
A tu amparo salvador
Vivir en tu paz y amor.
Sus deseos hasta Ti
Suban, pues de mente pía
Brotan, Señor; colma, sí,
Hoy sus almas de alegria,
Y a su indisoluble unión
Da tu santa bendición.
¡ Oh Señor! haz que la fe
Los conduzca,...