
Dulces momentos, consoladores
Los me que paso junto a la cruz;
Allí sufriendo crueles dolores
Veo al amigo de pecadores,
Cristo Jesús.
Veo Sus brazos de amor abiertos
Que me convidan a ir a El;
Y haciendo suyos mis desaciertos,
Por mí sus labios ya casi yertos,
Gustan la hiel.
De Sus heridas la viva fuente
De pura sangre veo manar;
Y salpicando...