
Oh, Jesús, qué alegría tenerte aquí a mis pies
tan famoso en pocos días, y ahora el rey,
curas ciegos, devuelves la salud
y eres Dios y eres rey, eso te crees tú.
Así que eres Cristo, el gran Jesucristo,
si es verdad que eres divino haz que el agua se haga vino
y si lo consigues, sabré la verdad
tendrás tu libertad.
En muy poco...