
Tal como soy, sin una sola excusa,
Porque tu sangre diste en mi provecho,
Porque me mandas que a tu seno vuele,
¡Oh Cordero de Dios! acudo, Vengo.
Tal como soy, sin esperar siquiera
A borrar ni una mancha de mi seno,
A Ti, que todas borras con tu sangre,
¡Oh Cordero de Dios! acudo; vengo.
Tal como soy, de penas combatido,
De torpes dudas,...