
Alma, bendice al Señor, Rey potente de gloria!
De sus mercedes esté‚ viva en ti la memoria.
Oh, despertad arpa y salterio! Entonad
himnos de honor y victoria!
Alma, bendice al Señor, que los orbes gobierna
y que en sus alas te lleva cual águila tierna.
El te guardó como mejor le agradó:
No ves su mano paterna?
Alma, bendice al Señor, de...